ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXYZ#

Ricardo Arjona - Olvidarte

Olvidarte es más difícil que encontrarse al sol de noche,
que entender a los políticos o comprar la torre Eiffel,
más difícil que fumarse un habano en American Airlines,
más difícil que una flor plástica marchita.

Olvidarte es más difícil que una flaca en un botero,
que encontrarse a un gato verde o a un cubano sin sabor,
más difícil que Lady Di en la estación del metro,
olvidarte es tan difícil olvidarte.

Olvidarte, olvidarte…
es querer jalarle el pelo a una botella,
es creer que la memoria es un casete para borrar,
olvidarte es recordar que es imposible.

Olvidarte, olvidarte…
incluso es más difícil que aguantarte,
si extraño tu neurosis y tus celos sin razón,
cómo no extrañar tu cuerpo en mi colchón.

Olvidarte es un intento que no lo deseo tanto,
porque tanto es que lo intento que me acuerdo mucho más,
y he llegado a sospechar que mi afán de no acordarme,
es lo que me tiene enfermo de recuerdos.

Olvidarte es lo que espero para reanudar mi vida,
harto de seguir soñando con la posibilidad,
de que un día por error o pura curiosidad,
le preguntes a un amigo por mis huesos.

Olvidarte, olvidarte…
es querer jalarle el pelo a una botella,
es creer que la memoria es un casete para borrar,
olvidarte es recordar que es imposible.

Olvidarte, olvidarte…
incluso es más difícil que aguantarte,
si extraño tu neurosis y tus celos sin razón,
cómo no extrañar tu cuerpo en mi colchón.

Es querer jalarle el pelo a una botella,
es creer que la memoria es un casete para borrar,
olvidarte es recordar que es imposible.

Olvidarte, olvidarte…
incluso es más difícil que aguantarte,
si extraño tu neurosis y tus celos sin razón,
cómo no extrañar tu cuerpo en mi colchón.

Ricardo Arjona - Cavernícolas

Te sabias el popurrí del kamasutra,
y burlábamos la lay de gravedad,
intentábamos de todo sin preguntas,
y mentíamos con toda honestidad.

No había reloj ni presupuesto,
la piel lo que traíamos puesto,
y nos bastaba.

Besos y croissants por desayuno,
sudor, gimnasia y piel para cenar,
homo sapiens en pleno siglo 21,
trogloditas del amor al natural.

Se nos cedió un fideicomiso,
por unos días el paraíso para los dos.

Cavernícolas eso fuimos,
sin patria, sin futuro, sin hogar,
éramos dos y nos bastaba,
bien sabe Dios que nos gustaba,
vivir así.

Cavernícolas eso fuimos,
jugando diariamente a improvisar,
no tenía nombre ni apellido,
quien sabe si era permitido,
vivir así.

Yo te decía belleza,
yo era el flaco,
jamás memorizamos apellidos,
sutil veneno tan afrodisíaco,
no depender de ningún sustantivo.

Jamás hablamos del futuro,
solo el presente era seguro,
el resto humo.

Cavernícolas eso fuimos,
sin patria, sin futuro, sin hogar,
éramos dos y nos bastaba,
bien sabe Dios que nos gustaba,
vivir así.

Cavernícolas eso fuimos,
jugando diariamente a improvisar,
no tenía nombre ni apellido,
quien sabe si era permitido,
vivir así.

Un día entró como hojarasca,
la realidad y la costumbre,
y se acabó la inmunidad.

La cueva se convirtió en casa,
el azar en mansedumbre,
se suicidó la libertad.

Cavernícolas eso fuimos,
sin patria, sin futuro, sin hogar,
éramos dos y nos bastaba,
bien sabe dios que nos gustaba,
vivir así.

Cavernícolas eso fuimos,
jugando a diariamente a improvisar,
no tenía nombre ni apellido,
quien sabe si era permitido,
vivir así.

Yo te decía belleza,
yo era el flaco,
y mentíamos con toda honestidad.

Ricardo Arjona - Ayúdame Freud

Buenas tardes doctor,
buenas tardes, adelante.
Si, en el sofá por favor,
ponte cómodo,
recuéstate, sí.
Vas a pensar que has sido un ave,
que ha estado enjaulada durante toda su vida,
y que hoy está a punto de abrir esa puerta,
la puerta de esa jaula.
Vamos, con confianza,
cuéntame que te pasa.

Ella vive conmigo en mi inconsciente,
ella es dueña de mi pasado y mi presente,
su morada es mi falta de seguridad,
y su comida mi ansiedad,
ayúdame Freud.

Ella pisa cada uno de mis pasos,
bebe el vino junto a mí y del mismo vaso,
ella es la mujer perfecta que me construyó mama,
Y está jodiendo mi psicología,
ayúdame Freud.

Será doctor,
que el chaleco de fuerza,
aún sigue atando mi cordura,
que mis complejos aun no rasgan su costura,
o será que la mujer que me construyo mama,
es de muy grande de estatura.

Será doctor,
que pido mucho o que me conformo con poco,
que sigo cuerdo o estoy totalmente loco,
o será que la vida no es otra cosa,
que un racimo de antojos.
Y la que paga los platos rotos,
siempre es ella,
la de adeveras,
la que me cuida,
la que me entibia mis noches de tanto frío,
la que me espera,
la que me aguanta,
la enemiga del fantasma en mi cabeza.

Me la construyeron puritana e inteligente,
buena para la cocina y muy decente,
tan irreal que existiría en mi mente y nada mas,
pero insisto en compararla con ella,
ayúdame Freud.

Si usa la falda muy corta habrá un problema,
pues la chica en mi cabeza es de otro esquema,
si se le ocurre una idea,
habrá que ver que dice ella,
y se siente como la mierda,
ayúdame Freud.

Será doctor,
que el chaleco de fuerza,
aún sigue atando mi cordura,
que mis complejos aun no rasgan su costura,
o será que la mujer que me construyo mama,
es de muy grande de estatura.

Será doctor,
que pido mucho o que me conformo con poco,
que sigo cuerdo o estoy totalmente loco,
o será que la vida no es otra cosa,
que un racimo de antojos.
Y la que paga los platos rotos,
siempre es ella,
la de adeveras,
la que me cuida,
la que me entibia mis noches de tanto frío,
la que me espera,
la que me aguanta,
la enemiga del fantasma en mi cabeza.

Será doctor,
que esto me pasa solo a mí,
o a todo el mundo…
Y el doctor me contestó,
no hay quien se salve de este asunto.

Ricardo Arjona - Realmente no estoy tan solo

Me tomo un café con tu ausencia,
y le enciendo un cigarro a la nostalgia,
le doy un beso en el cuello,
a tu espacio vacío.

Me juego un ajedrez con tu historia,
y le acaricio la espalda a la memoria,
seduciendo al par de zapatos azules,
que olvidaste,
y charlo de política,
con tu cepillo de dientes,
con visión tan analítica,
como cuando te arrepientes.

Realmente no estoy tan solo,
quién te dijo que te fuiste,
si aún te encuentro cocinando,
algún recuerdo en la cocina,
o en la sombra que dibuja la cortina.

Realmente no estoy tan solo,
quién te dijo que te fuiste,
si uno no está donde el cuerpo,
sino donde más lo extrañan,
y aquí se te extraña tanto.

Tú sigues aquí,
sin ti,
conmigo,
quién está contigo,
si ni siquiera estás tú.

Platico con tus medias de seda,
y le preparo un croissant al recuerdo,
mientras le rasco una rodilla,
a esta vida sin vida,
le canto una canción a la nada,
y me burlo de la melancolía,
mientras le subo el cierre,
a la falda de las ganas.

Sintiendo tantas cosas,
realmente no estoy tan solo,
sola tú que estás conmigo,
y no te fuiste contigo.

Realmente no estoy tan solo,
quién te dijo que te fuiste,
si aún te encuentro cocinando,
algún recuerdo en la cocina,
o en la sombra que dibuja la cortina.

Realmente no estoy tan solo,
quién te dijo que te fuiste,
si cargaste con el cuerpo,
pero no con el recuerdo,
y el recuerdo está conmigo.

Realmente no estoy tan solo,
quién te dijo que te fuiste,
si uno no está donde el cuerpo,
sino donde más lo extrañan,
y aquí se te extraña tanto.

Tú sigues aquí,
sin ti,
conmigo,
quién está contigo,
si ni siquiera estás tú.

Ricardo Arjona - Fuiste tú

Fuiste tú,
tenerte fue una foto tuya puesta en mi cartera,
un beso y verte hacer pequeño por la carretera,
lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía,
lo mi fue aceptarlo todo porque te quería,
verte llegar fue luz, verte partir un blues.

Fuiste tú,
demás está decir que sobra decir tantas cosas,
o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas,
jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,
las nubes grises también forman parte del paisaje,
y no me veas así, si hubo un culpable aquí… fuiste tú.

Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece,
así se disfraza el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte,
nada más que decir, solo queda insistir… Dilo.

Fuiste tú,
la luz de neón del barrio sabe que estoy tan cansada,
me ha visto caminar descalza por la madrugada,
estoy en medio del que soy y del que tú quisieras,
queriendo despertar pensando cómo no quisiera,
y no me veas así, si hubo un culpable aquí… fuiste tú.

Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece,
así se disfraza el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte,
nada más que decir, solo queda insistir… fuiste tú.

Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece,
así se disfraza el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte,
nada más que decir, si quieres insistir… fuiste tú.

Ricardo Arjona - Usted (Versión inédita)

Usted que hace del mundo
algo más que una esfera,
usted que me mira,
usted que me cela,
usted me hace daño,
usted me da vida.

Usted que me construye,
usted que me aniquila,
usted que me destruye,
usted que me revive.

Qué bonito es decir
que soy solo de usted.

El compás de mis ojos
son sus caderas,
y no hago otra cosa,
que vivir a la espera,
de un beso furtivo,
de un beso cualquiera.

De una caricia suya,
de un beso, un quebranto,
tenía que ser mujer
para gustarme tanto.

Qué bonito es decir
que soy solo de usted.

De usted, de usted, de usted,
le digo así por ser discreto.
De usted, de usted, de usted,
suena mejor cuando es secreto.

Porque un amor tan
clandestino y de trinchera,
suena mejor cuando
es de usted.

Usted hace de un pecado
un milagro cualquiera,
mete el mundo aquí adentro,
lo que estorbaba afuera,
usted aunque ausente,
usted siempre se queda,
usted tiene otra historia,
usted porta una guerra,
me escogió de venganza
y celebro su idea.

Qué bonito es decir
que soy solo de usted.

De usted, de usted, de usted,
le digo así por ser discreto.
De usted, de usted, de usted,
suena mejor cuando es secreto.

Porque un amor tan
clandestino y de trinchera,
suena mejor cuando
es de usted.

Ricardo Arjona - Animal Nocturno

El ser un animal nocturno era una bella rutina,
conquistar a chicas del jet set,
o a mujerzuelas de esquina,
si es que no son la misma cosa,
con diferencia de precio.

Entrar a algún bar sin conocer,
ni que me conozcan,
entonar una canción ,
y esperar el trago de cortesía,
que siempre venia,
era mi filosofía.

Hasta que un productor,
según él me hizo el favor,
de grabarme un disco,
y metió la inspiración en una computadora,
y aquel fuego de libertad,
en refrigeradora.

Me dijeron quítate esos jeans y esa camisa vaquera.
tendremos que cambiarte de look,
pues ese nadie lo aprueba,
tendrás imagen nueva,
y una prospera carrera.

Luciendo siempre cara de mascota,
recién comprada,
salía en la tele con cierto dejo,
de tristeza en la mirada,
y el alma enfadada,
de cantar sin decir nada.

Me cansé de los representantes,
y cócteles de moda,
me cansé de toda esa gente,
que dice que te adora,
das la espalda y te ignora,
me harté de no ser el mismo.

Me compré unos cuantos amigos,
una novia y un perro,
los amigos y la novia se fueron,
solo me quedó el perro,
que no tiene prejuicios,
y me acepta como soy.

Por eso vine a este bar,
y aquí me pagan diez mil pesos la hora,
tengo un cuarto con balcón,
y hasta una chica que me adora,
y es tanta mi fe que aunque no tengo jardín,
ya compré una podadora ,
y es tanta mi fe que aunque no tengo jardín,
ya compré una podadora.

Ricardo Arjona - Así de ilógico

Como querer bajar a pedradas una estrella fugaz,
como querer encontrarse un humano sin antifaz,
como decir que Hitler murió en paz,
y que el guasón jamás usó un disfraz.

Como decir que Madonna es puritana y conservadora,
o asegurar que Donald Trump vive en un departamento en mora,
y que Lucía y la Vero se adoran,
y que Pablito Ruiz canta en la nueva trova.

Así de ilógica es mi vida sin ti,
así de irónica, así de estúpida,
así de absurda es mi vida sin ti,
como un bronceador en casa de esquimales,
así de ilógica es mi vida sin ti.

Como encontrarse un monumento de Bush en plena Habana,
o asegurar que fue Serrat el compositor de Banana,
o que subsistan poetas sin ventana,
o un optimista que no crea en mañana.

Así de ilógica es mi vida sin ti,
así de irónica, así de estúpida,
me siento intruso en mi propia casa,
y no hay quien me explique lo que pasa.

Así de ilógica es mi vida sin ti,
así de irónica, así de estúpida,
así de absurda es mi vida sin ti,
como un bronceador en casa de esquimales.

Así de ilógica es mi vida sin ti,
como un bronceador en casa de esquimales,
así de ilógica es mi vida sin ti,
así de irónica, así de estúpida.

Ricardo Arjona - Te encontraré

Te conocí en un bar de esos bohemios,
yo me ganaba la vida cantando,
tu ibas de gris con dos pendientes de oro,
cortaste aliento en aquel antro de quinta.

Te invité una cerveza y te improvise una canción
tú me mandaste una nota y dibujaste un corazón.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré,
porque eres mi destino,
aunque seas la aguja en el pajar,
yo te encontraré.

Al día siguiente ya éramos amantes,
sabias mi vida y yo sabía la tuya,
fuimos de noche a conocer a tus padres,
todo iba bien hasta que dije mi oficio,
tu padre se paró y se largó de ese lugar,
tu madre me dijo esto se tiene que acabar.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré,
porque eres mi destino,
aunque seas la aguja en el pajar,
yo te encontraré.

Supe que te habían mandado a España,
tu vecina me dio hasta la dirección,
había un océano entre tú y yo,
y muchos verdes para obtener boleto,
vendí mi guitarra un par de botas y hasta el perro,
y al día siguiente iba yo rumbo a Madrid.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré,
porque eres mi destino,
aunque seas la aguja en el pajar,
yo te encontraré.

Me subí al metro y me perdí por seis horas,
llegue a tu puerta toque y abriste tú,
lo que empezó en un bar de esos bohemios,
nos durará mientras nos dure la vida,
hoy el cielo es techo y el sol es nuestra luz,
yo canto en un bar nuestras historias hechas blues.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré,
porque eres mi destino,
aunque seas la aguja en el pajar,
yo te encontraré.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré,
porque eres mi destino,
aunque seas la aguja en el pajar,
yo te encontraré.

Yo te encontraré,
no habrá sitio en el mundo,
donde te escondan te hallaré,
yo te encontraré.

Ricardo Arjona - Todo estará bien (inédita)

Mientras no me falte,
tu beso en las mañanas y un café,
todo estará bien.

Aunque las noticias,
sean tan malas y llenen páginas en los diarios,
todo estará bien.

Y si se cae la bolsa,
o el smoke nos pone a todos a toser,
todo estará bien.

Y si conquistan el espacio,
o el espacio nos conquista me da lo mismo,
todo estará bien… si estás tú estoy bien.

Una mesa, un par de sillas,
una cama y algo que echare al sartén.

Pero no me faltes nunca,
que aprendí a vivir así,
a ya no ser tan idealista,
y pensar tan solo en ti.

Pero que no me falte nunca
ese beso en las mañanas,
que moriré con el humo,
que se cuela en mi ventana.

Pero no me faltes nunca,
que me empezara a afectar,
la crítica de los diarios,
y hasta la publicidad.

Aunque al apocalipsis,
ante la demanda le falten jinetes,
todo estará bien.

Y si empieza otra guerra,
y los demonios tengan nombre y apellido,
todo estará bien… si estás tú estoy bien.

Mi universo está aquí adentro,
en el piso 6 y el cuarto 32.

Ricardo Arjona - Baila conmigo

Yo bailo al son que me toca la vida,
soy medio loco y suicida,
guitarra al hombro y me lanzo al vacío,
sin paracaídas.

Tu bailas algo fino y tan distinto,
así quiso ser tu instinto,
yo canto bajo un farol,
tú en un bello recinto.

Pero decía el abuelo que dos diferencias,
pueden irse formando dos grandes coincidencias.

Baila conmigo,
tan solo baila conmigo,
corazón con corazón que me sobra pulmón,
para toda la vida.

Baila conmigo,
tan solo baila conmigo,
que no es la situación sino el corazón,
quien decide el camino.

Tu delicada como porcelana,
con encajes en tu cama,
mi más grande rutina es hacer,
lo que me da la gana.

Para mi sigue siendo lo primero,
ser un perro callejero,
pegarle duro a la fender,
hasta abrir agujero.

Pero decía el abuelo que dos diferencias,
pueden irse formando dos grandes coincidencias.

Baila conmigo,
tan solo baila conmigo,
corazón con corazón que me sobra pulmón,
para toda la vida.

Baila conmigo,
tan solo baila conmigo,
que no es la situación sino el corazón,
quien decide el camino.

Baila conmigo,
tan solo baila conmigo,
corazón con corazón que me sobra pulmón,
para toda la vida.

Ricardo Arjona - Quién diría

Quién diría que el mink y la mezclilla,
podrían fundirse un día, quien diría,
tu caviar y yo tortilla, quien diría,
parece que el amor no entiende de plusvalías.

Tú vas al banco y yo prefiero la alcancía,
oigo Serrat y tú prefieres Locomía,
tú vas al punto yo voy por la fantasía,
parece que el amor no entiende de ironías.

Quién diría, quién diría que son años,
los que ya llevamos juntos de la mano,
quién diría, quién diría que lo importante,
es aceptarte y que me aceptes como humano.

Sí que te amo y que me ames es una ironía,
que bendición la mía,
despertar junto a ti cada día.

Yo trovador y tú estudiante de economía,
tú con los números yo con la filosofía,
y aunque suene imposible en teoría,
al amor le importa poco las utopías.

Dice la gente que tú y yo no hacemos compañía,
por ser agua y aceite que ironía,
si fuésemos iguales que apatía,
no tendríamos de que hablar cada siguiente día.

Quién diría, quién diría que son años,
los que ya llevamos juntos de la mano,
quién diría, quién diría que lo importante,
es aceptarte y que me aceptes como humano.

Quién diría, quién diría que son años,
los que ya llevamos juntos de la mano,
quién diría, quién diría que lo importante,
es aceptarte y que me aceptes como humano.

Sí que te amo y que me ames es una ironía,
que bendición la mía,
despertar junto a ti cada día.

Ricardo Arjona - Solo

Soy fugitivo de mí mismo,
mi otro yo me construyó un abismo,
entre el ayer y el hoy.
Y mucha culpa tienes en esto,
óigase bien que no es un pretexto,
pero es que como te extraño.

Cinco años no son pocos,
y menos para este loco,
que entre más pasa el tiempo más te ama.

Y hoy estoy solo como un niño en un asilo de ancianos,
solo como un anillo para un hombre sin manos,
solo como Fidel caminando por la acera de Wall Street,
solo como Octavio Paz en una disco de moda,
solo como se siente sin amantes la alcoba,
solo como mis padres desde el mismo día en que decidí partir,
solo.

Y es tan estúpido el amarte,
incluso más que el recordarte,
pero es que no hay remedio.
Y si estoy solo no es porque quiero,
pues lo he intentado pero no puedo,
nunca aprendí a olvidarte.

Cinco años no son pocos,
y menos para este loco,
que entre más pasa el tiempo más te ama.

Y hoy estoy solo como un niño en un asilo de ancianos,
solo como un anillo para un hombre sin manos,
solo como Fidel caminando por la acera de Wall Street,
solo como Octavio Paz en una disco de moda,
solo como se siente sin amantes la alcoba,
solo como mis padres desde el mismo día en que decidí partir,
solo.

Ricardo Arjona - Cómo olvidarte

Que la URSS ya no existe,
que se casa María,
que la esposa de juan
ya se estrenó como amante.

Que subieron la renta,
pones tu coche en venta,
y que en El Salvador
ya se ha acabado la guerra.

Y entre tantas noticias,
y chismes de barrio,
resulta que eres tú
siempre lo más importante.

Aunque querer olvidarte,
sea mi filosofía,
te llevo pegada a mí
como calcomanía.

Cómo olvidarte,
si estás en cualquier parte,
en la sonrisa del niño,
en la rutina del viejo,
en la canción de la radio.

Cómo olvidarte,
si te llevo conmigo,
como canguro a su cría,
como el sol trae el día,
como un tatuaje.

Cómo olvidarte,
si eres parte de todo.

Que Mario el de la esquina,
resultó ser travesti,
y que Gorbachov compró
boleto en la historia.

Que Hussein se prepara,
que Cuba no cede,
y que el hijo de Marta
por poco y se muere.

Y entre tantas noticias,
y chismes de barrio,
resulta que eres tú
siempre lo más importante.

Aunque querer olvidarte,
sea mi filosofía,
te llevo pegada a mi
como calcomanía.

Cómo olvidarte,
si estás en cualquier parte,
en la sonrisa del niño,
en la rutina del viejo,
en la canción de la radio.

Cómo olvidarte,
si te llevo conmigo,
como canguro a su cría,
como el sol trae el día,
como un tatuaje.

Cómo olvidarte.

Cómo olvidarte,
si estás en cualquier parte,
en la sonrisa del niño,
en la rutina del viejo,
en la canción de la radio.

Cómo olvidarte,
si te llevo conmigo,
como canguro a su cría,
como el sol trae el día,
como un tatuaje.

Cómo olvidarte.

Ricardo Arjona - Tiempo en una botella

Si pudiera detener el tiempo,
y echarle un vistazo al pasado,
si el ayer fuera el hoy o el hoy el ayer,
si pudiera volverte a ver.

Si pudiera una botella guardar tiempos,
y acudir a ellos en la tristeza,
buscaría cada uno de los días de ayer,
procurando volverte a ver.

Y es que estoy aquí buscando en el ayer,
lo que no encuentro hoy,
el tiempo en una botella para acudir
a ella cuando quiera.

Buscaría en la botella tu sonrisa,
y tu forma de andar por el mundo,
si pudiera una botella guardar tiempos de ayer,
buscaría volverte a ver.

Y es que estoy aquí buscando en el ayer,
lo que no encuentro hoy,
el tiempo en una botella para acudir
a ella cuando quiera.

Ricardo Arjona - Mujeres

No sé quién las inventó,
no sé quién nos hizo ese favor tuvo que ser Dios,
que vio al hombre tan solo y sin dudar lo pensó en dos,
en dos.

Dicen que fue una costilla,
hubiese dado mi columna vertebral por verlas andar,
después de hacer el amor hasta el tocador y sin voltear,
sin voltear, sin voltear…

Y si habitaran la luna,
habrían más astronautas que arenas en el mar,
más viajes al espacio que historias en un bar,
en un bar, por qué negar,
que son lo mejor que se puso en este lugar.

Mujeres, lo que nos pidan podemos,
si no podemos no existe,
y si no existe lo inventamos por ustedes.
Mujeres, lo que nos pidan podemos,
si no podemos no existe,
y si no existe lo inventamos por ustedes.
Mujeres, qué hubiera escrito Neruda,
qué habría pintado Picasso,
si no existieran musas,
como ustedes.

Nosotros con el machismo,
ustedes al feminismo,
y al final la historia termina en par,
porque en pareja vinimos y en pareja hay que terminar,
terminar, terminar…

Y si habitaran la luna,
habrían más astronautas que arenas en el mar,
más viajes al espacio que historias en un bar,
en un bar, por qué negar,
que son lo mejor que se puso en este lugar.

Mujeres, lo que nos pidan podemos,
si no podemos no existe,
y si no existe lo inventamos por ustedes.
Mujeres, lo que nos pidan podemos,
si no podemos no existe,
y si no existe lo inventamos por ustedes.
Mujeres, qué hubiera escrito Neruda,
qué habría pintado Picasso,
si no existieran musas,
como ustedes.

Mujeres, lo que nos pidan podemos,
si no podemos no existe,
y si no existe lo inventamos por ustedes.
Mujeres, qué hubiera escrito Neruda,
qué habría pintado Picasso,
si no existieran musas,
como ustedes.

Mujeres…

Ricardo Arjona - Primera vez

Despacio comienzo en tu boca,
despacio y sin quitarte la ropa,
mi cama no merece tu cuerpo,
virgen como el Amazonas,
mucho para un lobo cazador,
pero ideal para el amor.

Despacio voy por tu corazón,
despacio y me detiene un botón,
mientras dices basta me ayudas,
esa guerra en tu vientre,
entre el sigue y el detente,
que hace decisivo el presente.

También es mi primera vez,
pondré el concierto de Aranjuez,
para relajarnos juntos.

También es mi primera vez,
siente como tiemblo ya vez,
tuve sexo mil veces,
pero nunca hice el amor.

Despacio voy por tu cintura,
despacio y me detiene una duda,
si es que realmente merezco,
robarme a la niña,
y regalarte a la mujer,
e inscribirme en tu ayer.

También es mi primera vez,
pondré el concierto de Aranjuez,
para relajarnos juntos.

También es mi primera vez,
siente como tiemblo ya vez,
tuve sexo mil veces,
pero nunca hice el amor.

También es mi primera vez,
pondré el concierto de Aranjuez,
para relajarnos juntos.

También es mi primera vez,
siente como tiemblo ya vez,
tuve sexo mil veces,
pero nunca hice el amor.

Ricardo Arjona - Libre

Pude haber sido ingeniero, filósofo o químico,
pero hubiera incidido en mi estado anímico,
pude haber sido astronauta, contador o físico,
pude haber sido banquero, arquitecto o doctor.

Pude haber sido maestro, cura o burócrata,
pude haber sido mesero, albañil o aristócrata,
pude haber sido de todo incluso sin quererlo,
pero si no amo lo que hago
no veo por qué hacerlo.

Por eso es que soy libre,
libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.
Libre, libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.

Me compré una guitarra,
y empecé a hacer canciones,
y hasta hoy es lo único que me da emociones,
solo haciendo lo que amas pasarás por el mundo,
provocando que muchos sigan tu mismo rumbo.

Por eso es que soy libre,
libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.
Libre, libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.

Libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.
Libre, libre y sin ponerme máscaras.
Libre, libre y sin usar ningún disfraz.

Ricardo Arjona - La mujer que no soñé

La de lentes, la pasada de moda,
la aburrida, la intelectual,
la que prefiere una biblioteca a una discoteca,
es con la que vivo yo.

La que todos tachan de fea,
y en el bus nadie le cede el lugar,
la que es más que una presea para enseñar,
jamás será modelo de televisión,
porque aún no hacen anuncios para el corazón.

Me gusta porque es auténtica y vive sin recetas,
de esas que tratan de vestir al amor de etiqueta,
he venido a parar con la mujer que no soñé jamás,
pero también jamás… fui tan feliz.

La que ya ni se pinta la boca,
defraudada de coquetear,
la que es más que una aguja para enhebrar,
el afrodisíaco más cumplidor
no es la apariencia, sino el amor.

Me gusta porque es auténtica y vive sin recetas,
de esas que tratan de vestir al amor de etiqueta,
he venido a parar con la mujer que no soñé jamás,
pero también jamás… no es una estrella fugaz.

Me gusta porque es auténtica y vive sin recetas,
de esas que tratan de vestir al amor de etiqueta,
he venido a parar con la mujer que no soñé jamás,
pero también jamás… fui tan feliz.

Ricardo Arjona - Estas ganas de llorar

No soy dueño del botón de tu brasier,
ni del aire que podría alzar tu falda.
No soy dueño de tus ganas de besar,
ni de los motivos que tendrás para ignorarme.

No soy dueño del pasado que quemó
ideas locas en tu disco duro.
No soy dueño de la posibilidad
de acercarme un poco a tus anhelos.

Si pudiera ser el dueño de un mensaje
en clave Morse cuando vas a parpadear.
Si me abrieras una puerta del presente,
le darías un motivo a mi futuro.

Dueño de todo cuando sueño,
y de nada cuando tengo.
Paupérrima miseria la de enamorarme así,
de ti que no lo estás de mí.

Dueño de todo cuando sueño,
y de nada cuando tengo.
Es vivir entre acertijos haciéndole cosquillas
a estas ganas de llorar.

No soy dueño de un “sí” en tu parlamento,
ni de un “no” que asesine la esperanza.
No soy dueño de lo que me quieras dar,
ni de lo que me has quitado sin saberlo.

Si pudiera ser oxígeno y colarme
sigiloso hasta tu circulación,
me daría sin chistar a la tarea
de caerle bien a tus sentidos.

Dueño de todo cuando sueño,
y de nada cuando tengo.
Paupérrima miseria la de enamorarme así,
de ti que no lo estás de mí.

Dueño de todo cuando sueño,
y de nada cuando tengo.
Es vivir entre acertijos haciéndole cosquillas
a estas ganas de llorar.

Ricardo Arjona - Que voy a hacer conmigo

Ahora que no estás, hogar lo escribo sin h,
y la palabra amor la cambié por dolor,
es tan pobre mi presente que se endeuda soñando,
y es tan rico el pasado que aún sigo recordando.

Ahora que no estás, estoy abandonado
como un bote de bronceador en casa de esquimales,
mi horóscopo dice: son problemas astrales,
y he llegado al extremo de envidiar animales.

Y nuestro cuarto es almacén de recuerdos,
y nuestra mesa es aeropuerto de moscas,
y nuestra cama es un inmenso desierto,
con la vida y la energía de un muerto.

Qué voy a hacer conmigo,
qué difícil es amar al ogro de mi propio cuento,
cómo aceptar que soy como un delfín tirado en un desierto.

Qué voy a hacer conmigo,
si el idiota del espejo suele ser mi único amigo,
si he confundido la almohada más de mil veces contigo,
qué voy a hacer conmigo, ahora que no estás.

Ahora que no estás el silencio es un ruido
que lastima tremendamente mis oídos,
si enciendo la radio vuelvo a recordarte,
y si es que la apago no quiero olvidarte.

Y nuestro cuarto es almacén de recuerdos,
y nuestra mesa es aeropuerto de moscas,
y nuestra cama es un inmenso desierto,
con la vida y la energía de un muerto.

Qué voy a hacer conmigo,
qué difícil es amar al ogro de mi propio cuento,
cómo aceptar que soy como un delfín tirado en un desierto.

Qué voy a hacer conmigo,
si el idiota del espejo suele ser mi único amigo,
si he confundido la almohada más de mil veces contigo.

Qué voy a hacer conmigo,
qué difícil es amar al ogro de mi propio cuento,
cómo aceptar que soy como un delfín tirado en un desierto.

Qué voy a hacer conmigo,
si el idiota del espejo suele ser mi único amigo,
si he confundido la almohada más de mil veces contigo,
qué voy a hacer conmigo.

Ricardo Arjona - Del otro lado del sol

El drama de un hombre caló la inspiración,
tras lo real y la ficción vine a hacer esta canción.

Vine desde mi galaxia a investigar este mundo,
lo encontré detrás de una esquina y me bastó un segundo,
para saber que aquí flotan de la mano lo trivial y lo profundo.

Y en el círculo vicioso del hombre y sus hazañas,
descubrí cosas de buena apariencia pero sin entrañas,
el hambre y el caviar bajo sus pestañas,
y mujeres que perfuman su indecencia con Channel,
y disfrazan de Oscar de la Renta su cuerpo infiel.

Descubrí que aquí el amor es una hipótesis inconclusa,
sé que tienen una vaga idea pero sigue difusa,
no sé cómo le hacen los poetas para encontrar sus musas.
Aquí hombre es el que tiene mujeres y vida de tormenta,
sin saber que hombre es el que tiene una y la mantiene contenta.

Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia,
no es casualidad que ‘Tierra’ rime con ‘guerra’.
Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia,
no es casualidad que ‘humano’ rime con ‘tirano’,
es increíble pero aquí nadie se tiende la mano.

Hay galaxias que su especie se extingue y es inevitable,
abunda el amor pero no hay sol ni agua potable,
mientras ustedes siguen discutiendo el asunto del desarme.
A veces Dios le da pan precisamente al que no tiene dientes,
para que su peor castigo sea el día en que te arrepientes.

Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia,
no es casualidad que ‘Tierra’ rime con ‘guerra’.
Del otro lado del sol hay un mundo en decadencia,
no es casualidad que ‘humano’ rime con ‘tirano’.

He venido navegando más de cien años luz,
y encontrarme con esto es más triste que un blues,
no quisiera volver a abordar el mismo bus,
aquél que hace un tiempo me condujo a aquella cruz,
no sé si se acuerden de mí,
mi nombre es… Jesús.

Ricardo Arjona - Desde la calle 33

Nací en un barrio barato,
mi mejor juguete era un gato,
económico sin baterías,
su maullido me inspiro melodías.

Crecí en la 33,
no había vecino que no sufriera estrés,
había de todo un poco,
una viuda, un travesti, un loco.

Era un mundo gris,
el color lo pintaban tus ganas de vivir,
mas era feliz,
los sueños no apuntaban más allá de la nariz,
quería ser bombero de la compañía 26.

Un día conocí la escuela,
y con ella mis primeras penas,
por falta de entusiasmo,
patente las orejas de asno,
pero aprendía a leer,
y con eso aumentaron mis ganas de saber,
conocí a Borges, a Márquez y también al señor Gitar,
y un matutino me contó que existía Vietnam.

Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez,
nacen historias sin rumbo de lo simple a lo profundo.

Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez,
una guitarra fue mi nombre y señaló mi rumbo.

Probé la cerveza en tarro,
y a los 12 mi primer cigarro,
descubrí que esto no era gran cosa,
era mejor escribir en prosa,
mientras las drogas,
eran para mis amigos la nueva travesura,
yo en mi humilde alcoba,
robando musas y escribiendo partituras,
encontré el camino que hoy me trajo hasta aquí.

Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez,
nacen historias sin rumbo de lo simple a lo profundo.

Desde la calle 33, desde la calle 33,
allí donde no existía juez,
una guitarra fue mi nombre y señaló mi rumbo.

Desde la calle 33,
desde la calle 33,
desde la calle 33,
desde la calle 33,
desde la calle 33.

Ricardo Arjona - Libre

El ruido de un tren me despierta,
fueron dos horas y media las que dormí,
y me desayuno un cigarro,
y el espejo me dice estás más flaco que nunca.

Mi cuarto es un caos de objetos,
nada en su lugar.

Hace un mes me cortaron el teléfono,
y esta tele en blanco y negro no quiere funcionar,
y tu foto risueña a un costado,
aunque parezca cursi me provoca una lágrima,
y el perro que era mi único amigo se buscó otro amo.

Y sigo aquí,
tan solo como un rubio en Harlem.

Y soy libre y no me sirve,
para que quiere la libertad en la luna un tigre,
no me sirve,
he compartido mi cama cien veces y quiero irme,
¿qué me pasa?
a donde vivo desde que no estás ya no le llamo casa.

Cae la noche y todo es silencio,
queda sin nadie la calle treinta y tres,
y esta noche hay que encender una vela,
por no pagar me cortaron la luz,
y para colmo la señora me avisa,
mi alquiler está en mora.

Y sigo aquí,
tan solo como un hippie en Siberia.

Y soy libre y no me sirve,
para que quiere la libertad en la luna un tigre,
no me sirve,
he compartido mi cama cien veces y quiero irme,
¿qué me pasa?
a donde vivo desde que no estás ya no le llamo casa.

Y soy libre y no me sirve,
para que quiere la libertad en la luna un tigre,
no me sirve,
he compartido mi cama cien veces y quiero irme,
¿qué me pasa?
a donde vivo desde que no estás ya no le llamo casa.

Ricardo Arjona - Gitano urbano

Redactaron una carta los vecinos del condominio,
saquen a ese loco muchacho que no tiene dominio.
se quejan de mis conciertos de rock a las tres de la mañana,
y aseguran que vivo como un perro porque duermo en el suelo.
Estoy cómodo allí; soy así.

Vivo en el sexto nivel soy vecino del viento,
no tengo relojes en casa pues no creo en el tiempo,
y aunque sé que cuando suelo pasar,
comienzan a murmurar… Allí va el gitano,
porque mi pelo se extiende más allá,
de los límites de lo que llaman normal.
Qué trivial…

Me llaman gitano urbano,
por qué critican, hermanos sin lavarse las manos.
Me llaman gitano urbano,
por vivir sin hacerle a nadie daño,
por rasurarme cuatro veces al año,
dicen que soy un chico huraño.

Me llaman gitano urbano,
porque a cualquiera le llamo mi hermano,
por andar siempre con mi guitarra
y una canción con tintes de verdad.

Me acusan de hacer el amor en un ascensor,
y son ciegos cuando ven en el mundo tanto dolor,
yo no sé qué es lo que a mí me pasa,
pero soy un café fuera de su taza,
y me quedo mirando hacia arriba,
y me doy cuenta que el cielo es mi casa.
Ya me voy…

Ochenta y nueve firmaron lo tienen que echar,
sólo el anciano de al lado no quiso votar,
y un policía que toca a mi puerta,
y me dice “Muchacho, búscate otro camino”,
yo le digo “usted no se preocupe,
los árboles suelen ser mejores vecinos”.
Ya me voy…

Me llaman gitano urbano,
por qué critican, hermanos sin lavarse las manos.
Me llaman gitano urbano,
por vivir sin hacerle a nadie daño,
por rasurarme cuatro veces al año,
dicen que soy un chico huraño.

Me llaman gitano urbano,
porque a cualquiera le llamo mi hermano,
por andar siempre con mi guitarra
y una canción con tintes de verdad.

Me llaman gitano urbano,
por vivir sin hacerle a nadie daño,
por rasurarme cuatro veces al año,
dicen que soy un chico huraño.

Me llaman gitano urbano,
porque a cualquiera le llamo mi hermano,
por andar siempre con mi guitarra
y una canción con tintes de verdad.